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Monasterio de San Isidoro del Campo

Fachada del monasterio de San Isidoro del Campo. Sevilla.

En la última escapadita que pude hacer antes del comienzo de la temporada turística, me paré a visitar este monasterio sevillano, localizado concretamente en Santi Ponce.

Muchos me recomendaron la visita, así que tenía que tacharlo de mi lista de «lugares a visitar.»

He de confesar que el lugar me sorprendió y disfruté muchísimo. Además, el personal me atendió muy amable y atentamente.

Te cuento más…

Orígenes

Claustro de los muertos.

A comienzos del siglo XIV, en 1301, Don Alonso Pérez de Guzmán (Guzmán el Bueno) y su esposa María Alonso Coronel, fundan el monasterio muy cerquita de la romana ciudad de Itálica. El motivo de la elección de este lugar concreto es que la tradición afirma que San Isidoro de Sevilla fue enterrado en estos lares.

Desde entonces, el monasterio estuvo bajo la administración espiritual y temporal de órdenes religiosas, cistercienses, ermitaños jerónimos y su orden. Fue la orden de San Jerónimo la que ha dejado su huella en la construcción y la decoración del monasterio.

En los treinta del siglo XV, los ermitaños jerónimos de Fray Lope de Olmedo reemplazan a los cistercienses. Éstos reformaron el edificio, dejando su impronta de vida monacal y decoración.

Más tarde, a mediados del XVI los frailes del monasterio participaron en el foco reformista religioso sevillano. Desafortunadamente, como consecuencia, algunos monjes fueron encarcelados y otros huyeron fuera de España. Uno de ellos fue Casiodoro de Reina, traductor de la Biblia al castellano por primera vez, Biblia conocida como la Biblia del Oso

Fue el rey Felipe II quien ordena la fusión de la congregación con la Orden Jerónima para así evitar más altercados.

Descripción

Plano del monasterio de San Isidoro del Campo. Sevilla. Santi Ponce.

Se trata de un monasterio fortaleza con doble iglesia.

Los estilos arquitectónicos van del gótico con influencias del Languedoc y el mudéjar, este último con clara tradición almohade.

En cuanto a la decoración, se aprecia la austeridad cisterciense, pero también las pinturas murales que revisten el monasterio Jerónimo, uno de los conjuntos más notables de toda España.

Alrededor del Claustro de los Muertos, encontramos las dependencias del núcleo medieval: las iglesias, el refectorio, la sacristía, la sala capitular… Éstos serán transformados por el barroco sevillano con retablos, sillería, pinturas murales y bóvedas de yeso. Son de extraordinaria belleza y dignos de mención los retablos del genial Martínez Montañés.

Los siglos venideros lo dotan con una torre, espadaña, cinco claustros, la procuraduría, la hospedería, las dependencias monacales y las instalaciones agropecuarias.

Las iglesias y los retablos.

En estos dos espacios donde destacan los retablos, nos encontramos con enterramientos ligados a la familia de los Guzmanes. De ellos destacan los de Don Alonso de Guzmán y su esposa.

Un facistol coronado por la imagen de la Virgen María y rodeado por ángeles, es el centro de la zona de la sillería de coro.

Estancias alrededor del claustro.

Aquí encontramos varias salas decoradas con frescos. Algunas de ellas son espacios donde se exhiben obras de arte, piezas pertenecientes a la romana ciudad de Itálica o una colección de Biblias antiguas, entre otros.

Un lugar donde disfrutar de la belleza que atesora sus diversas estancias y donde poder descansar rodeado de la tranquilidad y paz de su patio. Ven a disfrutar de este espacio y si necesitas guía, cuéntame tus ideas en el apartado «contacta». Gracias.

Carolina

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